De: Dr. Armando Oreadi, Dds. Dott. Prof.
Cuántas veces habrás escuchado una de las siguientes frases «estoy quebrado; tengo lumbago; no me puedo doblar; no me puedo agachar; amanecí tieso; tengo una ciática...»
Personalmente he sido operado a causa de una doble hernia en las vértebras lumbares y, si bien tengo que admitir que el cirujano sabía lo que hacía, no es una experiencia que recomiendo...
Pero hoy en día existen buenas noticias que van a reducir el número de interventos quirúrgicos de ese tipo.
Lamentablemente nuestra profesión es castigadora para la columna vertebral, por más que nos esforzemos es imposible mantener posturas ergonométricas y a veces nos encontramos a nosotros mismos en ciertas posiciones que hasta el mejor contorcionista del mundo envidiaría.
El resultado final es un dolor de espalda (más comunmente de cintura) tan intenso y desgarrador que a veces nos impide trabajar.
¿Qué hacer? ¡Olvidarnos de los viejos mitos de cómo aliviar el dolor!
Por generaciones las recomendaciones de los médicos para eliminar el dolor lumbar han dejado mucho que desear.
Con demasiada frecuencia el obsoleto tratamiento prescrito solo ha servido para prolongar y hasta aumentar el suplicio.
No hay que atenerse a los «mitos» consagrados, prueba con estas nuevas técnicas y luego decidirás; no olvides que es mejor prevenir que curar y que la cirugía tiene que ser la última alternativa.
Mito 1: Consulta a tu médico sin tardanza.
Nueva Alternativa: Aguarda un poco.
Hasta en un 90 por ciento de los casos, el dolor lumbar disminuye lo suficiente hasta permitirte reanudar tu trabajo en el lapso de pocas semanas sea cual sea el tratamiento que recibas.
En otras palabras, las distensiones y los esguinces lumbares suelen ceder al cabo de unos días, y sanan espontáneamente si te mantienes activo.
El mejor tratamiento inicial es sencillo: descansa si lo crees necesario, pero no por más de dos o tres días; toma aspirina u otro analgésico y reanuda tus actividades habituales (entre ellas el ejercicio) lo antes posible.
En las primeras 48 horas, aplícate compresas frías o hielo en la zona adolorida de cinco a diez minutos cada vez.
Después utiliza un cojín térmico o date una ducha con agua caliente para mitigar el dolor. Si pasadas dos semanas no observas mejoría, acude al médico.
Lógicamente, debes consultar al médico sin demora si crees haber sufrido una lesión por una caída o accidente; si el dolor se acompaña de fiebre, si pierdes fuerza o sensibilidad en las piernas, ya que estos síntomas pueden indicar un daño neurológico que requiera tratamiento inmediato.
A veces, el dolor de espalda es causado por el stress y la tensión que hace que los músculos se contraigan. Es un mecanismo de defensa del cuerpo.
Esa tensión provoca dolor de espalda, por lo que hay que encontrar la manera de eliminarla.
Mito 2: Guarda cama.
Nueva Alternativa: Mantente activo.
Uno o dos días de descanso brindan cierto alivio pero pasar una semana en cama puede atrasar la mejoría un mes.
Mito 3: Para aliviarte se requieren fármacos prescritos por un médico.
Nueva Alternativa: Muchas veces basta tomar una aspirina u otro analgésico similar. Hay que aprender a no dar por sentado que las medicinas son la única solución. Los relajantes musculares a veces deprimen el sistema nervioso central y causan pérdida del equilibrio y confusión. Al tomar aspirina se combate la causa del mal, la inflamación y los síntomas dolorosos.
Mito 4: Es indispensable un estudio radiográfico. Nueva Alternativa: Espera un poco.
El dolor casi siempre reside en los tejidos blandos, músculos, ligamentos y discos, que no aparecen en las radiografías, a menos que exista la sospecha de una deformidad, una lesión o una fractura.
Tampoco las tomografías ni las imágenes de resonancia magnética son cien por ciento confiables.
Muchas personas mayores de 50 años padecen osteoartritis de las facetas (las articulaciones de vértebras), lo cual aparece en los registros gráficos obtenidos con ambas técnicas aunque no forzosamente sea la causa del dolor.
Mito 5: No te pongas en manos de un quiropráctico.
Nueva Alternativa: Estos terapeutas te pueden ayudar.
Muchos médicos dudan de la eficacia de los quiroprácticos, pero otros los defienden. Muchos quiroprácticos se dedican a combatir el dolor de espalda haciendo ajustes manuales en las articulaciones y los tejidos blandos. Acude de nuevo al médico si los síntomas no ceden a la manipulación vertebral en un lapso de cuatro semanas.
¿Qué hacer para prevenir distensiones y otras Lesiones de la espalda?
* No fumes: fumar puede reducir el flujo de sangre a los discos intervertebrales y causar en ellos un desgaste prematuro.
* Levanta los objetos correctamente: cuanto más apartado del cuerpo está el objeto que se quiere levantar, mayor será el riesgo de sufrir una lesión en la columna.
Por ejemplo, alzar una caja de 20 kilos con los brazos extendidos impone a la espalda una fuerza equivalente a 240 kilos.
Flexiona las rodillas y, con el torso erguido levanta el objeto manteniéndolo cerca del cuerpo.
* No permanezcas sentado mucho tiempo.
* Usa una silla adecuada: debe tener apoyabrazos y un respaldo cómodo.
La altura del asiento debe ser tal que las rodillas queden un poco más arriba de las caderas.
* Baja de peso: soportar peso extra altera el equilibrio del cuerpo y fuerza la espalda. Adelgazar y fortalecer los músculos ayuda a eliminar este riesgo.
No es indispensable que el ejercicio sea complicado para hacerle bien a la espalda.
Ve donde puedas a pie, sube las escaleras en lugar de utilizar el ascensor.
Estas actividades fortalecen los músculos de la espalda sin lesionarlos.
No esperes a que aparezca el dolor: cuida tu espalda, mantente activo y disfruta la vida.
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