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Estudio clínico, electromiográfico y ultraestructural de la hipertrofia maseterina - Revisión de la Literatura

De: Dres, González MC., Müller B., Finol H., Papp E., Postalian K.

 

·González MC. Cátedra de Anatomía Humana Postgrado de Cirugía Bucal Fac Odontología UCV

·Müller B. Cátedra de Fisiología Humana Facultad de Odontología UCV 

·Finol H. Unidad de Microscopía Électrónica Facultad de Ciencias UCV 

·Papp E. Postgrado de Cirugia Bucal Fac de Odontología UCV

·Postalian K. Unidad de Electromiografía Hospital clínico Universitario

 

RESUMEN:

El estudio de la hipertrofia maseterina desde el punto de vista clínico llama la atención ya que es una condición relativamente frecuente en los pacientes que acuden a la consulta odontológica. En este trabajo se trata de ofrecer una contribución al estudio de los músculos masticatorios y en especial del masetero con hipertrofia diagnosticada clínicamente, estudiando su respuesta eléctrica tanto en éste como en el temporal, Se reportan los hallazgos clínicos y se presenta una revisión de la literatura con respecto a estas pruebas en los músculos masticatorios La hipertrofia maseterina es una condición que presentan algunos pacientes que acuden a la consulta odontológica. En muchas ocasiones son referidos por ser confundidos con una tumoración de glándulas salivales o de los maxilares sobre todo las unilaterales

El odontólogo muchas veces se sorprende frente a esta condición que en la mayoría de los casos está acompañada de hábitos indeseables como masticar exagerado,el bruxismo y trastornos sicológicos asociados al Stress .

Se hace una revisión de la literatura y se presenta un estudio clínico de los pacientes que asisten al servicio del Postgrado de cirugía bucal de la Facultad donde se encontró gran relación entre la hipertrofia maseterina clínica y el hábito del bruxismo igualmente llama la atención el grupo etario de estos pacientes en la 2da y 3ra década  de la vida

Se ofrece un aporte al conocimiento de los músculos masticatorios en este caso del músculo masetero con una condición que se presenta con relativa frecuencia la hipertrofia maseterina

TITLE: THE ELECTROMYOGRAPHIC STUDY OF THE MASSETER HYPERTROPHY

SUMMARY: The study of masseter muscle hypertrophy, from the clinical standpoint is important because patients often consult about this situation. This paper contributes to understand the previously mentioned condition through the analisis of the electromyographic response of masseter and temporalis muscle. Clinical findings are reported and a literature review is done regardind the electromyographic findings in the masticatory muscle

Masseter muscle Hypertrophy is a clinical condition presented by patiens seen in the dental office. Many times this condition is confused with  a salivary gland tumor or a lesion in the mandible, specially when it is unilateral.

            The general dentist often becomes surprised about this condition which in most of the cases is acompained  by undesired habits like exagerated mastication, bruxism and psycological problems asociated to stress.

            A literature review, detaliled study of the masseter muscle and clinical studies of the patients seen in the Oral Surgery Departament of Universidad Central de Venezuela Dental School  are presented

FOTOS:

Dimension vertical disminuida para señalar que el bruximo principal causa es capaz de hacer ese efecto

Desgaste de los bordes dentarios por el bruximo

La cara cuadrada por la hipertrofia

MASETERO : es el musculo para que se vea anatomicamente su distribucion

Aparato con que medimos la respuesta electrica del musculo

Para hacer la diferencia con la hipertrofia de otros musculos pero no estan enfermos

La cara cuadrada por la hipertrofia

Otra paciente con los angulos marcados por la hipertrofia

Imagen ultraestructural donde se ven los daños descritos en el texto

Las vaculas de pigmento lipofuscina esta descrito en el texto

INTRODUCCION

            La adaptación  celular es una de las respuestas más interesantes de los seres vivos, que ocurren como respuesta a  fenómenos naturales o fisiológicos. Hasta en condiciones normales, las células se están adaptando constantemente, a los cambios del medio ambiente.

Los músculos son los elementos del organismo que mejor responden a los cambios tanto fisiológicos como patológicos. Así tenemos la atrofia definida como la reducción en el tamaño de la célula, por disminución del riego sanguíneo o denervación del músculo y entre las causas de ésta tenemos, la disminución en la carga de trabajo, es decir, las células musculares se adaptan a la necesidad de uso, por el desuso al que están sometidas.(Jakubiec 1881,Kumar 1995). Si  la disminución de trabajo produce la atrofia, se deduce que el aumento de éste, producirá una hipertrofia,  definiéndose entonces como el incremento en el diámetro de las células musculares, lo cual hace que aumente todo el órgano. Además de incremento de la demanda funcional también puede ocurrir una hipertrofia muscular por estimulación hormonal. Las células que mayor capacidad tienen para hipertrofiarse son las del músculo estriado del corazón y el esquelético ( Dubowitz 1985 Kumar 1995).

¿QUE ES LA HIPERTROFIA MUSCULAR?

            La  hipertrofia aparece cuando se estiran los músculos a mayor longitud de lo normal por lo que  se agregan nuevas sarcómeras en la unión con el tendón. Por el contrario cuando un músculo se halla continuamente acortado a una longitud inferior a la normal desaparecen igualmente las sarcómeras de los extremos. Gracias a estos procesos de remodelación continua los músculos tendrán la longitud más apropiada para que su contracción sea la precisa. Durante la hipertrofia se van sucediendo cambios como es el aumento de la mioglobina, para transportar oxígeno a la mitocondria y éstas a su vez aumentan en número, para formar grandes cantidades de ATP. También ocurre un aumento considerable de los capilares para llevar suficiente cantidad de nutrientes y oxígeno para la actividad prolongada del músculo (Guyton, 1992)

La seudohipertrofia es conocido este término como una condición donde hay aumento del volumen del músculo por infiltración grasa,  tumoral o simplemente por un proceso inflamatorio. En este caso la infiltración de las células inflamatorias enmascara una atrofia o una destrucción de la masa muscular. La diferencia entre la hipertrofia y la seudohipertrofia debe ser reconocida en las patologías musculares pues este proceso pudiera estar presente en las distrofias musculares, las cuales constituyen un grupo de miopatías genéticamente determinadas que varían en gravedad clínica desde debilidad motora a incapacidad física (Adams,1975.; Kumar, 1995) 

            Como regla general, el examen microscópico permite distinguir entre la seudohipertrofia y la hipertrofia verdadera así como también la electromiografía y la fuerza de contracción. Además, en algunas distrofias se observa cierta hipertrofia compensatoria en músculos no afectados. En una distrofia puede observarse un aumento de la masa muscular por la presencia de células grasas entre las fibras musculares o entre los fascículos, lo que se considera una seudohipertrofia ya que una hipertrofia verdadera presenta un aumento del grosor de la fibra. (Adams 1975)   

La hipertrofia muscular Vera y  La miopatía congénita o síndrome de Thomsen’s son otras de las miopatías donde se observa, una verdadera hipertrofia sin estar asociado a distrofia o atrofia del músculo. La fuerza  del músculo hipertrofiado está aumentada y se observa a éste debilitado y excesivamente fatigado

La hipertrofia muscular fisiológica

            Cuando se requiere que un músculo normal realice un pesado trabajo por un largo período de tiempo, ya sea por ejercicios u otras razones se observará un aumento de su volumen y proporcionalmente un aumento en su fuerza y dureza. Este hecho elemental es básico en los atletas en su programa de entrenamiento. Ya que ciertos músculos son más  aptos para estos ejercicios que otros, la hipertrofia estará limitada a ciertos grupos musculares. Sin embargo no debe determinarse que el grosor del músculo aumente exclusivamente por el ejercicio, también hay factores genéticos  y hábitos que pueden producirlo.

            Cuando un músculo esquelético trabaja excesivamente, puede sufrir un crecimiento llamado por otros autores, hipertrofia compensatoria (Hofmann 1980).

El mecanismo  de la hipertrofia muscular está basado en la estimulación nerviosa constante a que se somete el músculo bajo trabajo excesivo, lo cual es  por el contrario lo observado en las atrofias,en los que tienen una denervación del músculo afectado. Se piensa que la hipertrofia fisiológica o compensatoria muscular se debe a una combinación de factores, neuronales y biomecánicos donde el nervio induce la actividad y la contracción mecánica del músculo (Hofmann 1980). 

            La hipertrofia muscular puede desarrollarse en el curso de ciertas enfermedades y estados fisiológicos. En la hipertensión y la arteriosclerosis el corazón aumenta su trabajo y su músculo se hipertrofia; en enfermedades pulmonares como la fibrosis los músculos intercostales, el esternomastoideo y el escaleno se hipertrofian. Durante el embarazo hay hipertrofia de los músculos abdominales para mantener en su lugar el pesado útero.

            Además del aumento del tamaño de la fibra muscular también se observa en las hipertrofias musculares, un profundo color rojo y fascículos prominentes, los cuales imparten un aspecto granuloso en el corte y una consistencia dura. Desde el punto de vista histológico el músculo aparece enteramente normal y el aumento del volumen parece fácilmente visible. Las fibras se observan bien estriadas y los núcleos del sarcoplasma son normales en número pero ligeramente alargados. La cantidad de tejido adiposo y conjuntivo es normal miéntras que, la cantidad de capilares está aumentado

(Hoffman, 1980)    

HIPERTROFIA MASETERINA

            La configuración particular de ciertos grupos de músculos, altamente especializados, hace que algunas patologías, se presenten con características muy particulares. Es por tal motivo que la hipertrofia maseterina está considerada dentro del grupo de patologías musculares, como una hipertrofia localizada, la cual, según algunos autores, constituye un fenómeno natural, fiel representación de la capacidad de adaptación del tejido muscular al medio ambiente, ya que se relaciona con el exceso de trabajo que realiza el músculo sobre todo en aquellos casos de apretamiento de los dientes que realizan algunos pacientes, producto de un bruxismo (Adams, 1975).

            Esta hipertrofia puede alcanzar dimensiones verdaderamente importantes, tanto, como para producir deformidad de la cara y requerir la eliminación parcial del músculo o su remodelado.

            La llamada Hipertrofia maseterina  benigna, se dice que es una condición poco común que puede ocurrir unilateral o bilateralmente y en algunos casos estar acompañada de dolor de la cara.

            Se le adjudica a Leg en 1880 (Addante 1994) la primera descripción de esta condición y posteriormente han sido muchos los autores que han venido reportando casos uni o bilaterales, casi todos asociados con apretamiento de los dientes.   

Etiología de la hipertrofia maseterina

            Llamada por algunos autores como Wade(1971)  hipertrofia maseterina idiopática, esta alteración ha sido atribuida por muchos autores a la masticación repetida o al acto de masticar constantemente. Este acto se explica por varias causas, una de ellas es el bruxismo el cual es un hábito asociado con trastornos de tipo sicógeno, es decir situaciones emocionales, que sufren algunos pacientes son descargados en forma inconsciente o subconsciente en la musculatura masticatoria por medio del constante apretamiento de la mordida, sobre todo, durante las horas del sueño. Por esta condición puede observarse hipertrofia maseterina y en menor grado la del músculo temporal.

Otra causa relacionada con hábitos constantes, es morder crónicamente la goma de mascar o cualquier otro elemento relacionado siempre este hecho con trastornos emocionales o con hábitos indeseables

La hipertrofia maseterina, aunque se le señalan varias causas, todavía su verdadera etiología es oscura. Autores como Thoma (1960) (citado por Wade,1971) establecen  que se debe a pérdidas de los dientes o a dolor debido a caries por sobre utilización del lado contrario.. Igualmente se señalan hipertrofias secundarias a alteraciones de la influencia propioceptiva en el mantenimiento  del tono en pacientes emocionalmente comprometidos y en daños a la articulación temporomandibular (Wade,1971)

Shaffer (1983) menciona dentro de las patologías musculares a la hipertrofia maseterina como una enfermedad con dos causas principales como son, los defectos congénitos en la hemihipertrofia y la fisiológica, como resultado de hábitos que involucran la mandíbula.

La relación entre la oclusión y la actividad masticatoria ha sido descrita por autores que se refieren al hecho de las interferencias en el  balance oclusal, las cuales influyen en los trastornos de la función del sistema masticatorio y a menudo asociado con bruxismo y dolor en ambos músculos masetero y temporal y en la articulación temporomandibular Grunert (1994).

El fenómeno del bruxismo nocturno es un hábito parafuncional el cual ha sido caracterizado por prolongado apretamiento de los dientes durante la noche. Esto ha sugerido que el bruxismo sea producto de desórdenes del sueño y estrechamente relacionado con factores emocionales, interferencias oclusales y hasta factores genéticos

La terapia más común para estos pacientes es la colocación de férulas de uso nocturno. El mecanismo terapéutico de estas férulas sobre el sistema masticatorio no ha sido bien estudiado, sin embargo se sugiere que al eliminar la interferencia,  consecuentemente se interrumpe el efecto de retro alimentación del bruxismo.

El prolongado y repetitivo hábito de hiperactividad parafuncional del sistema masticatorio puede traer como consecuencia lesiones traumáticas en los diferentes componentes de este sistema. (Holmgren,1990)  

Otros autores señalan que la hipertrofia maseterina puede no ser secundaria a hábitos repetitivos, ya que se han publicado casos de hipertrofias unilaterales familiares madre e hijas. Es importante señalar la frecuencia con que los pacientes con hipertrofia maseterina consultan con la creencia de que presentan un tumor sobre todo en los casos unilaterales (Black y col 1985; Roncevic,1986)

Manifestaciones clínicas de la hipertrofia maseterina

            Desde que Leg en 1880 describió el caso de una niña de 10 años de edad con hipertrofia bilateral de maseteros y temporales muchos autores se han interesado en los signos y síntomas de la condición a demás del tratamiento más adecuado.

            Cuando un paciente consulta por esta alteración lo hace por razones de estética en la mayoría de los casos, aunque otros, porque sospechan la presencia de alguna tumoración. El diagnóstico clínico puede ser realizado rápidamente  pues al paciente se le pide que efectúe el apretamiento de los dientes y por palpación de la zona se detecta  una masa dura sobre el ángulo de la mandíbula lo cual, puede estar acompañado con aumento óseo también.

             El dolor miofacial siempre ha sido un aspecto muy estudiado y discutido sobre todo tratando de encontrarse su etiología y así establecer un correcto tratamiento. Se ha asociado  una hiperactividad del músculo masetero con desórdenes sicológicos y de la articulación temporomandibular (Intrieri,1994) 

Entre las características clínicas reportadas por los autores encontramos que por lo general no hay dolor presente, que puede ser bilateral o unilateral. En algunos casos se ha descrito trismus constante como causa de la misma, pero la gran mayoría reporta hábitos de bruxismo nocturno con desgaste de los bordes incisales de los dientes. Como dato interesante se ha encontrado que los pacientes que consultan por hipertrofia maseterina se encuentran entre la segunda y tercera década de la vida  (Loh,1989; Carbonell,1991; Moore,1993; Addante,1994;  Smith, 1994)

Métodos de diagnóstico de la hipertrofia maseterina

            La hipertrofia maseterina ha sido erróneamente diagnosticada en muchos casos como una parotiditis o como una neoplasia, ya que su aspecto o signo clínico relevante es el crecimiento progresivo de la zona sin causa aparente. Es muy importante realizar un diagnóstico diferencial de esta condición benigna con patologías que requieren un tratamiento quirúrgico por el riesgo que esto representa.

                        La mejor forma de realizar el diagnóstico es por medio de la observación y palpación clínica de los pacientes. El simple hecho de pedir a estos que produzcan un apretamiento forzado de los músculos nos permitirá observar el aumento de volumen y contracción de la masa presente y al pedir que separe los dientes, se evidencia rápidamente su disminución ( Moore,1994).

            Existen además métodos auxiliares para la confirmación del diagnóstico como  la radiografía panorámica en la cual se puede descartar la presencia de alguna tumoración y al mismo tiempo se  observa en la mayoría de los casos un aumento fisiológico de los ángulos óseos de la mandíbula dando un aspecto rectangular de los mismos (Addante,1994).

            Se han utilizado otros métodos de diagnóstico como la resonancia magnética y la tomografía, los cuales no han aportado  gran información en los casos de hipertrofia maseterina, ya que lo que se ha observado es aumento de la masa muscular uni o bilateral  (Lawryns,1995).

            La electromiografía ha sido utilizada en función de investigar algún cambio de la respuesta eléctrica del músculo en variadas condiciones; sin embargo no se reporta en la literatura revisada, la utilización de este método en las hipertrofias maseterinas  (nota de los autores)

Técnicas de estudio

            Entre las técnicas utilizadas para el estudio de los músculos se encuentra la biopsia la cual puede ser realizada para su observación al microscopio de luz y al electrónico de transmisión. La toma de la muestra de un tejido muscular requiere la utilización del formol al 10% si es para el microscopio de luz y de glutaralhdehido al 2% frío (4ºc) si es para el electrónico

            La observación del tejido muscular ultraestructuralmente requiere de ciertos parámetros que deben seguirse rígidamente. La observación de los cambios que pueden ocurrir en las patologías musculares en algunos casos puede ser patognomónica. Para describir las anormalidades que vistas en los músculos enfermos es necesario regirse por un determinado vocabulario como por ejemplo: fibra dividida, núcleo interno. Entre las características que hay que definir en una biopsia muscular tenemos. Cambios en el tamaño de la fibra, en su distribución, en el núcleo sarcolemal, presencia de degeneración o regeneración, reacciones celulares y cambios en la arquitectura citoquímica. (Dubowitz, 1985).

            También se determina el grosor de las líneas y su trazado, tipos de fibras, longitud de las sarcómeras, mitocondrias y otras inclusiones citoplasmáticas  (Finol, 1980)

Tradicionalmente la distribución de fibras gruesas  o de escaso diámetro han sido uno de los criterios utilizados para diagnosticar miopatías. Una de las propiedades fundamentales del músculo es que bajo estiramientos y contracciones repetitivas o trabajos sostenidos, sus fibras aumentarán de grosor, como sucede en las hipertrofias. Lo contrario, su falta de utilización provocará una disminución como ocurre en las atrofias.

            La variación en el grosor de la fibra puede tomar varias formas, algunas de las cuales puede ser muy difícil de reconocer, a veces hay una uniforme reducción del grosor de todas las fibras.  La atrofia y la hipertrofia pueden involucrar los dos tipos de fibras tipo I y tipo II y contrariamente, los cambios pueden estas limitados a un tipo particular de fibra.

            En un esfuerzo por cuantificar el grado de cambios del grosor de  las fibras en una biopsia se han ideado varios procedimientos.  Dubowitz, (1985) utiliza un método muy simple y rápido para estas mediciones, en el cual se mide el diámetro de la fibra de menor dimensión, definida como diámetro máximo, ésta está destinada a disminuir la distorsión que puede ocurrir cuando un músculo es cortado oblicuamente produciendo una apariencia oval en la fibra. Para construir el histograma se toma una fotografía a 100 veces de magnificación de una sección teñida para la reacción con ATPasa. Con una regla milimetrada transparente se mide el menor diámetro y es tomada la más cercana a los 10 mm, así el número de fibras en la biopsia que midan por debajo de 10, por debajo de 20, por debajo de 30 y por debajo de 4mm  y de esta manera son contadas  en el histograma.  Se mide un total de 200 fibras en una biopsia de cada tipo de fibra y son contadas separadamente. Los factores de atrofia e hipertrofia de fibras musculares se calculan entre 40 y 80 mm de diámetro para los hombres y de 30 a 70 para la mujer (Dubowitz,1985)

Tratamiento de la hipertrofia maseterina

            Acerca del tratamiento de la condición conocida como hipertrofia maseterina han escrito algunos autores, basándose la mayoría en la corrección quirúrgica de la zona.  Se le atribuye a Gurney (1947) la primera descripción de una técnica quirúrgica en la cual se utiliza el abordaje extrabucal  para la remoción de una parte lateral del músculo masetero. Otros como, Adams en 1949, señalan la necesidad de eliminar dos tercios de la parte baja y medial del músculo. Otros consideran que es mejor eliminar la totalidad de la masa muscular que se encuentra por debajo del conducto parotídeo. (Loh, 1989)

Luego comienzan a describirse técnicas con abordaje intrabucal, para eliminar los obstáculos que la técnica externa conlleva como son las parálisis faciales y los defectos estéticos de la cicatrización, siendo Ginestet en 1959 quién realiza la primera intervención, con todas las dificultades que este abordaje representa (Addante,1994).  A esta resección de la masa se le agrega luego la remoción del ángulo de la mandíbula, por la técnica de Obwegser, el cual en algunos casos está incrementado. Fue Beckers en 1977 quién reporta varios casos de uni y bilaterales hipertrofias del masetero y las elimina por la técnica del abordaje intrabucal y el remodelado óseo del ángulo mandibular.

Dentro de los intentos de mejorar las técnicas de los distintos tratamientos quirúrgicos descritos, Carbonell (1991) diseña un método basado en la eliminación de la almohadilla adiposa masticatoria o bola adiposa de Bichat para el tratamiento de la Hipertrofia maseterina como complemento en la resección quirúrgica del músculo. La lipectomía parcial la realiza  eliminando un 40% de la masa adiposa.

La mayoría de los pacientes que desearon el tratamiento quirúrgico lo hicieron por razones estéticas, pues como ha sido reportado por Addante (1994) en su artículo,  todos los pacientes reportados por los autores no presentaban sintomatología dolorosa ni de trastornos de otro tipo, siendo solamente la presencia de bruxismo una constante en todos los pacientes.

El riesgo de realizar el tratamiento quirúrgico de esta condición estaría principalmente en: asimetrías ocasionadas por la sobre corrección o poca corrección  parálisis facial, daño a la glándula parótida, seccionamiento del conducto parotídeo, hemorragias, edema, compromiso del drenaje linfático. Para evitar todos estos problemas se recomienda la utilización de drenajes inmediatos,  vendajes postoperatorios, fisioterapia temprana para promover un rápido restablecimiento de la función normal (Loh, 1989; Carbonell,1991; Addante,1994)

Otro problema inherente al abordaje de este tipo de cirugía es la dificultad de ver la zona quirúrgica, lo cual Honda (1997) reporta 5 casos operados con una técnica endoscópica donde la visión utilizando un endoscopio era proporcionada claramente sobre todo de la región del ángulo mandibular para su resección.

Existe en la literatura reportados ciertos casos de hipertrofia maseterina  manejados por medio de tratamiento médico con toxina botulínica tipo A, la cual es una proteína producida por el microorganismo Clostridium botuli, una potente toxina bacteriana. La inyección intra muscular del masetero produce un bloqueo presináptico neuromuscular.

I PARTE

CASOS CLINICOS

Se presenta el estudio clínico de 13 pacientes con hipertrofia maseterina los cuales presentan aumento de volumen uni o bilateral de la cara a la altura de los ángulos mandibulares, se toma radiografía panorámica de los mismos observándose en casi todos el aumento óseo

Algunos de estos pacientes habían consultado por dolor otros por el aspecto facial que les preocupaba la estética y otros fueron referidos por sospecha de alguna tumoración en las glándulas parótidas

Los pacientes con hipertrofia maseterina  fueron atendidos en la consulta externa donde por medio del examen clínico se determina el diagnóstico presuntivo de hipertrofia maseterina, para luego tomar una biopsia de tipo incisional del músculo hipertrófico y ser enviado al laboratorio de histopatología para observarlos al microscopio de luz y al microscopio electrónico

De los pacientes estudiados podemos observar en el cuadro las características clínicas. Casi todos están entre la 2da y tercera década de edad, a excepción de un caso donde el paciente presenta hipertrofia a los 52 años de edad con bruxismo moderado. Es variable el sexo con predominio el femenino, la mayoría se encontraban asintomáticos a excepción de los que presentaban conjuntamente trastornos de la articulación temporomandibular. Es interesante observar, que todos los pacientes con hipertrofia maseterina estudiados tenían el hábito del bruxismo como característica común.

CUADRO COMPARATIVO DE LAS CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS DE LOS PACIENTES CON HIPERTROFIA MASETERINA

EDAD

SEXO

TIPO

DIAGNÓS.

SINTOMAS

HABITOS

24 años

Masculino

Bilateral

Hipertrofia

Asintomático

Bruxismo

15 años

Femenino

Bilateral

Hipertrofia

Dolor ATM

Bruxismo

16 años

Femenino

Bilateral

Hipertrofia

Asintomático

Bruxismo

17 años

Femenino

Bilateral

Hipertrofia

Asintomático

Bruxismo

23 años

Femenino

Uni. Izq.

Hipertrofia

Dolor irradiado

Bruxismo

23 años

Masculino

Bilateral

Hipertrofia

Asintomático

Bruxismo

25 años

Masculino

Bilateral

Hipertrofia

Dolor ATM

Bruxismo

34 años

Femenino

Bilateral

Hipertrofia

Asintomático

Bruxismo

33 años

Femenino

Bilateral

Hipertrofia

Dolor muscular

Bruxismo

25 años

Femenino

Uni der

Hipertrofia

Dolor muscular

Bruxismo

19 años

Masculino

Bilateral

Hipertrofia

Asintomático

Bruxismo

20 años

Masculino

Bilateral

Hipertrofia

Asintomático con maloclusión dentaria

Bruxismo

52 años

Masculino

Bilateral

Hipertrofia

Asintomático

Bruxismo

II PARTE

ULTRAESTRUCTURA DEL MÚSCULO MASETERO

Por ser un músculo estriado presenta al microscopio electrónico el aspecto típico de estriaciones provocadas por la colocación estratégica de sus filamentos gruesos y delgados en las diferentes bandas, además es considerado como cruciforme según la orientación de sus fibras colocadas en tres capas cruzadas.

Poco se ha escrito de la ultraestructura del músculo masetero sin embargo en estudios de Hannam y McMillan (1994) se afirma que este músculo presenta el desarrollo de la mayoría de sus elementos estructurales a las 18 semanas de vida fetal. Ellos señalan que la longitud de la sarcómera de las fibras de la capa superficial está entre 2.27 a 2.55 mm, siendo las de las fibras de las capas más profundas, más cortas. Aun cuando la longitud de la sarcómera no parece diferir entre las fibras  de  la capa superficial, parece  haber diferencia entre las que se encuentran en las capas media y profunda, siendo más cortas estas últimas.

En los músculos maseteros estudiados por Müller y Col (1996) se encontraron dos tipos de fibras que correspondieron ultraestructuralmente a las de  tipo I y II  En el caso de las fibras rojas tipo I presentan una línea Z gruesa y recta de 90nm, triadas a nivel de la unión de las bandas A e I y abundantes mitocondrias estas últimas colocadas perpendicularmente al eje longitudinal de la fibra a lo largo de la banda . No sólo se encontraron las mitocondrias en los espacios intermiofibrilares sino también en las regiones subsarcolémicas en asociación con gotas lipídicas. La colocación de las miofibrillas no son paralelas por lo que se observa unas líneas Z aparentemente duplicadas ; tampoco presentan triadas regularmente dispuestas a nivel de las bandas A e I. Las fibras IIB o blancas se presentan con líneas Z finas y rectas miofibrillas paralelas entre sí y alto contenido de glucógeno .(Müller y col 1996)

Los músculos de la masticación pertenecen al grupo de musculatura especializada ya que deben realizar movimientos coordinados y de tipo reflejo muchos de ellos, por lo que se consideran capaces de realizar motricidad fina.

          La presencia en éstos, de estructuras altamente especializadas capaces de percibir el más mínimo acortamiento o estiramiento como son los husos musculares, corrobora este hecho. El sistema nervioso central necesita información continuamente sobre la posición de la mandíbula y sobre el estado de contracción de los músculos masticatorios y esta información sensitiva se denomina en forma general, propiocepción 

          Los husos musculares que son sensores complejos consisten en un grupo de 2 a 20 fibras intrafusales de la fibra muscular, dentro de esta fibra existe una terminación nerviosa aferente encerrada dentro de una cápsula de tejido conjuntivo que lleva la información a las neuronas ubicadas en los ganglios nerviosos y de allí al sistema nervioso central. (Fawcet 1987)

          Estudios en humanos, realizados por Kubota  y Masegi (1977) reportaron haber observado 342 husos musculares en el temporal y 114 en masetero, 59 en el pterigoideo medial y 6 en el lateral. Otros como Lennartsson (1980) observaron diferencias numéricas y más aún, no observaron husos musculares en el pterigoideo lateral, aunque esto se explica por la diversa distribución que estos presentan en las  orientaciones de las fibras.

La presencia de estos elementos en los diferentes músculos masticatorios sugiere que la gran movilidad de la articulación temporomandibular y el mantenimiento de la postura mandibular durante la masticación y el habla, determinan la alta influencia que tienen los husos musculares en los mecanismos propioceptivos que poseen estos músculos masticatorios. (Sciote 1994)

El órgano tendinoso de Golgi es un nervio sensitivo que termina en el tendón e inhibe la contracción muscular y es sensible a los estiramientos exagerados del tendón; son más pequeños que los husos musculares formados por un pequeño fascículo de fibras de colágeno del tendón están encerrados en una cápsula de tejido conjuntivo y son capaces de captar el más mínimo cambio de tensión de la fibra. Este elemento especializado también produce un efecto reflejo inhibidor  sobre el músculo que posiblemente impide la generación de una tensión excesiva que lo destruiría (Fawcet 1995).

 En un estudio realizado por Lund y col(1978) donde se estudiaba el número de órganos tendinosos de Golgi en el temporal y el masetero de gatos, se encontraron veinte en el músculo temporal y 6 en el masetero, los cuales estaban cerca de la inserción del arco cigomático y con respecto a los husos musculares también se observó un número mayor en el temporal (74) que en el masetero (34)

HISTOQUIMICA DEL MÚSCULO MASETERO

            Los métodos histoquímicos de tinción  permiten distinguir con facilidad tres tipos de fibras llamadas, fibras rojas, fibras blancas y fibras intermedias. Las técnicas de Histoquímica actuales dependen de las diferencias en la actividad miofibrilar  ATPasa de los diferentes tipos de fibras (Kelly y Rubinstein, 1994)

            Las fibras rojas: oxidativas y de contracción lenta son de escaso diámetro y oscuras debido a la cantidad de mioglobina contenida y mayor irrigación, además presentan numerosas mitocondrias . Las bandas Z son más anchas y las unidades motoras formadas por dichas fibras, se contraen mas lentamente por lo que son más resistentes a la fatiga ya que están  más capacitadas para la regeneración oxidativa del ATP que es el compuesto de alta energía, necesario para el proceso contráctil. Esta condición hace a estas fibras mejor capacitadas para mantener la postura (Fawcet ,1987).

            Las fibras blancas:  glicolíticas y de contracción rápida son gruesas. Se contraen rápidamente y generan una fuerza considerable aunque se fatigan con rapidez, son buenas para los movimientos de intensidad. La producción de ATP depende de glucolisis anaerobia del abundante glucógeno que se encuentra en su sarcoplasma. Están inervadas por axones de mayor calibre que producen placas motoras muy grandes.

            Las fibras intermedias:  son consideradas con características comunes a las anteriores, es decir son de contracción rápida y fugaz pero resistentes a la fatiga, son ricas en mioglobina. Son glicolítico-oxidativa, están en un rango intermedio entre las rojas y las blancas en cuanto a diámetro, volumen y tinción histoquímica, son rosadas (Fawcet 1987).   

            El perfil histoquímico enzimático de las fibras musculares en el masetero se demuestra mediante diferentes reacciones de coloración en secciones seriadas. Cuando se colorea para ATPeasa  miofibrilar se  presentan tres categorías de miofibrillas: la de tipo I, con reacción débil, la de tipo II, con reacción fuerte y una de reacción intermedia, estas últimas fueron vistas en las zonas más superficiales del músculo  (Ringqvist, 1973).

Los hallazgos de Müller y Finol (1996) sobre el masetero, se corresponden con las descripciones hechas posteriormente por Ringqvist y Col (1983) en cuanto a la presencia de fibras rojas (tipo I  oxidativas), blancas (glicolíticas ) y  las tipo intermedio rojas (tipo II glicolítico-oxidativa ), sin embargo no se observaron las blancas tipo II de Ringqvist o II B de otros autores (Finol y col 1980, Buttler y col 1988.)

La existencia de fibras II en la musculatura masticatoria indica el tipo de función que ésta realiza, al observarse las fibras II en mayor proporción sugiere que tales músculos participan en movimientos integrados, por contracciones sostenidas y rápidas (fibras rojas I) y sostenidas y lentas (fibras rojas II) (Müller y Finol 1996)   

Un estudio histoquímico hecho en el masetero humano, tomado por biopsias y autopsias, reportó haberse encontrado diferentes tipos de fibras: tipo I, tipo II y tipo intermedio en las diferentes partes del músculo, es decir, en la superficie tipo intermedio sobre todo  y en la parte media y profunda tipo I y II; esto confirma que el masetero es morfológicamente  y funcionalmente diferente en sus diferentes capas.   Los hallazgos de este trabajo sugieren que la parte media y profunda ofrecen resultados similares a las técnicas de coloración Histoquímica y la superficial es diferente. (Ericksson, 1983. Sciote, 1994)

            Este músculo juega un papel importante en la masticación y en mantener el reposo de la mandíbula, esta función se realiza por un reflejo monosináptico del trigémino, también hay que mencionar la responsabilidad de los husos musculares en la contracción. Por tal razón se podría especular sobre la función de las fibras tipo I en el mantenimiento de la función  tónica del músculo,  durante el descanso de la mandíbula; igualmente se diría que existe una relación entre el grosor (escaso) y el alto número de  fibras  tipo II en la actividad fásica del masetero durante la masticación (Serratrice, 1976)    

Son muchos los autores que han investigado las reacciones histoquímicas del músculo esquelético coincidiendo todos en que es similar a la de los músculos masticadores. Sin embargo existe un estudio hecho por Vignon y col (1980) donde se determina grandes diferencias entre las reacciones de coloración de  las fibras del masetero. El tipo intermedio es muy variable comportándose en algunos casos como fibras I y fibras II, por lo cual en  estos estudios se infiere que en los músculos masticatorios sucede una adaptabilidad constante, por el daño y regeneración de las fibras frente a los estímulos modificados que sufre el aparato masticatorio por modificaciones articulares, alteraciones del hueso y dientes. Contrariamente a esto Ericksson(1980) señala, que las divergencias en las fibras por reacción enzimática se deben a cambios provocados por las técnicas utilizadas en las autopsias por  las variaciones enzimáticas que suceden post mortem.

No debe descartarse la posibilidad de encontrar  diferencias entre  las fibras de  los maseteros ya que estos por estar sometidos a cambios constantemente durante la masticación pudieran presentar fibras con cambios, dados por la adaptabilidad que estas deben soportar; estudios realizados en ratas sometidas a variaciones en la dieta  reportaron los cambios morfológicos y de reacción enzimática de las fibras del tipo I y tipo II frente a dietas blandas y duras lo cual hace reflexionar sobre costumbres modernas de ciertos países que extreman su alimentación sobre alimentos demasiado procesados (Maeda, 1987).

MATERIALES Y METODOS

            Para la realización de esta investigación sobre la hipertrofia maseterina se tomaron biopsias a  20 pacientes que padecían esta condición, que consultaron en el Servicio del Postgrado de Cirugía Bucomaxilofacial de la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela

                        Durante la inspección clínica se aseguró la presencia de una hipertrofia maseterina por medio de un diagnóstico clínico basado en la palpación de los músculos durante el apretamiento de los dientes entre sí

            Estos pacientes se prepararon para la toma de una muestra del músculo masetero para ser estudiado en microscopio de luz y para microscopía electrónica de transmisión.

Técnica quirúrgica

Bajo anestesia local usando lidocaína con epinefrina al 1:1000 al 3%, para bloquear la sensibilidad del músculo se realizó una técnica infiltrativa alrededor del mismo para alcanzar el nervio maseterino rama del maxilar inferior.

            La incisión se realizó con un bisturí No 15 una incisión sobre el borde anterior de la rama por encima del nivel del arco dentario y extendiéndose hasta la altura de la cara distal del 2do molar inferior donde se completó con un incisión oblicua que termina en éste. Se hizo el desprendimiento del colgajo el cual fue, sub- perióstico para observar la rama mandibular a la altura del ángulo; al desprender el perióstio se evidenció inmediatamente la aponeurosis del masetero y éste adherido fuertemente , se tomó una muestra o biopsia incisional por medio de pinzas de forcipresión y corte con el bisturí . La muestra se retiró y dividió en dos fragmentos, uno  fue introducido en formol al 10% para ser enviado al laboratorio de histopatología y el otro fragmento, colocado sobre un trozo de corcho impregnado en glutaraldehido al 3% en buffer fosfato, para luego ser troceado en pedacitos de 2mm aproximadamente y sumergido en un frasco con la misma solución para su procesamiento

Técnica Ultraestructural

A.-  Fijación: Fijación “in situ” inmediata a la cirugía con glutaralhdehido frío (4ºC) al 3% en buffer fosfato de Millonig con osmolaridad de 320 m0sm.durante 45 minutos. Se utilizó un ph de 7.4. Luego se lavaron los trocitos durante 5 minutos en el buffer fosfato y se volvieron a fijar en solución de OsO4  al 1% en el mismo buffer y con igual osmolaridad siendo el lapso de la fijación  de 1 hora. A continuación se lavó el material con agua destilada por 15 minutos. Los trocitos ya lavados con agua destilada fueron precoloreados con acetato de uranilo al 3% en solución acuosa para estabilizar los fosfolípidos.

B.- Deshidratación: ésta se realizó con concentraciones crecientes de etanol desde  50 hasta 90º en frío (4ºc)

C.- Infiltración:   Los trocitos fueron tratados con la infiltración de óxido de propileno y con la mezcla de éste y epón (1:1) . Se procedió a la inclusión en bloques en el mismo epon y se metió en una estufa a 60ºC por un lapso de 48 horas

D.- Corte y coloración: Los bloques fueron cortados con cuchillas de diamante en los ultramicrotomos Porter-Blum MT-2 y MT-2B. .Las secciones fueron coloreadas con acetato de uranilo y citrato de plomo

E.- Observación: Los cortes fueron observados en el microscopio electrónico Hitachi H-500 con voltaje de aceleración de 100 kv. Se tomaron fotografías en placas para luego ser pasadas a papel fotográfico

RESULTADOS

Resultados  histopatológicos (Microscopio de luz)

            En los pacientes con hipertrofia maseterina estudiados, a los cuales se les tomó muestra del músculo para el microscopio de luz, se reportaron las siguientes características:

q       Cambios leves e inespecíficos

q       Variabilidad en el diámetro de la fibra

q       No hay adecuada orientación de las fibras

q       Núcleos centrales ocasionales

q       Areas de fibrosis

q       Músculo de aspecto normal

Resultados ultraestructurales

            En los casos estudiados al microscopio electrónico de los pacientes con hipertrofia maseterina podemos reflejar los siguientes aspectos

q       Sistema contráctil es escaso y desorganizado

q       Se observa la triada aislada y muy prominente (oscuro o electrón-denso)

q       No se observa retículo endoplásmico

q       Los plegamientos del sarcolema, abundantes

q       Se observa colágeno abundante y espacios intercelulares

q       Los capilares se observan con una membrana basal laminar

q       En los capilares se ven polisomas lisos y retículo endoplásmico rugoso. Hay capilares unidos o ramificados . el pericito es extenso y engrosado

q       Se observan macrófagos grandes Los macrófagos que siempre están alrededor de los capilares aquí se observan cerca de la fibra lo cual no es común

q       Fibras del tipo A  II bien organizadas y con línea Z recta

q       Fibras tipo I con menor organización e irregular

q       Infiltrado linfocitario abundante

q       Hay supercontracción, espacios cortos como respuesta inespecífica al daño Plegamientos de la membrana por la contracción exagerada

q       Espacios intermiofibrilares amplios

q       Vesículas, sistema sarcotubular vacuolado Las vesículas picnóticas son muy abundantes

q       Mitocondrias con crestas grandes

DISCUSION SOBRE LOS RESULTADOS ULTRAESTRUCTURALES

La hipertrofia maseterina es una condición conocida desde el punto de vista clínico pero poco se ha observado en su estructura histológica

En el estudio de microscopía de luz se observa en todos los casos un músculo normal no se determina hipertrofia aunque hay ciertos signos de infiltrado inflamatorio propio del edema

A esto se le suman las observaciones al microscopio electrónico en las cuales con los resultados obtenidos pudiera inferirse que los cambios observados no se corresponden con una verdadera hipertrofia sino más bien con una seudohipertrofia

En las atrofias puede verse un sarcolema con muchos plegamientos así como grandes cantidades de colágeno e infiltrado inflamatorio con abundantes linfocitos lo que indica un edema o inflamación y esto sugiere signos de seudohipertrofia.  Una supercontracción indica una forma inespecífica de daño. También la presencia de múltiples vacuolas indican signos de atrofia.

El hecho de observarse signos de inflamación en músculo que está siendo sometido a grandes fuerzas como es la masticación en las hipertrofias maseterinas nos lleva a concluir que probablemente estamos en presencia de un músculo dañado por el exceso de trabajo al que ha estado sometido, observándose la conocida seudohipertrofia que cursa con atrofia de sus fibras dado el abundante infiltrado inflamatorio presente.