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El Estoicismo: actitud filosófica frente a la vida

 

Una de las tradiciones filosóficas más importantes e influyentes del mundo helenístico (diferencia entre helénico y helenístico) que ejerció influencia considerable en el cristianismo primitivo (en cuanto a vehículo de transmisión de la fe).

Antecedentes:

Mundo helénico: Platón y Aristóteles.

Alejandro Magno introduce la cultura oriental

Mundo helenístico: cosmopolita: estoico ("Como Antonino, tengo por cuna y por patria Roma; como hombre, el mundo", Marco Aurelio, Meditaciones VI, 44.)

Se pasa del interés teórico, especulativo, al interés por el hombre, por la vida buena.

Influencia de los filósofos presocráticos: Heráclito de Éfeso, en el caso del estoicismo. Fundador del estoicismo: Zenón de Citium (336-264 a.C.)

Toma el nombre del lugar donde se reunían: la Stoa, el Pórtico.

Zenón tomó como modelo a Sócrates: su fuerza de carácter, su independencia de criterio. Para Zenón, la virtud no residía ni en la fortuna, ni en la salud, el honor o cosas semejantes, sino en la autosuficiencia y en el ordenamiento racional de las intenciones y deseos.

Ideas principales:

Los estoicos posteriores (Clantes, Crisipo) desarrollaron un sistema filosófico completo: lógica, cosmología, epistemología y ética.

La epistemología estoica era empirista y nominalista. Rechazaban la noción de forma (tanto en la versión platónica como en la aristotélica).

Para los estoicos no hay universales (esencias) sino sólo individuos. Nuestro conocimiento es sensorial; el alma es material.

En metafísica, los estoicos eran materialistas.

Todo lo que existe es material, pero existen dos principios universales: el principio pasivo (materia) y el activo (el Logos, la razón, Dios).

El Logos (Dios) no tiene una existencia distinta del orden racional de la naturaleza; no es un ser personal, trascendente (como en el cristianismo).

Los estoicos fueron deterministas, incluso fatalistas (lo que sucede, sucede necesariamente; la libertad es una ilusión).

La virtud consiste en vivir conforme a la naturaleza (como la naturaleza es racional y perfecta, la vida perfecta consiste en adecuarse a ese orden).

La sabiduría consiste en reconocer la diferencia entre lo que podemos cambiar, y lo que no podemos cambiar: "De todas las cosas del mundo, unas dependen de nosotros y otras no. Dependen de nosotros nuestros juicios y opiniones, nuestros movimientos, nuestros deseos, nuestras inclinaciones y aversiones: es decir, todos nuestros actos" (Epicteto, Máximas 2)

"Aquellas que no dependen de nosotros son: el cuerpo, los bienes materiales, la fama, las dignidades y honores; es decir, todas aquellas cosas que no entran en el ámbito de nuestros propios actos"(Id., 3)

No podemos cambiar las cosas externas y la apatía.

Para evitar la frustración: controlar nuestros deseos y actitudes, y ser indiferente ante los acontecimientos exteriores (Indiferencia: como si fueran cosas del pasado, que no podemos cambiar).

Estoicismo y cristianismo:

Las ideas estoicas sobre el orden natural de las cosas y de cada alma racional proporcionaron una base para las ideas de la ley natural.

De la misma manera, la noción de virtud como "conformidad con el orden natural" tiene una correspondencia con la noción cristiana de aceptación de la providencia divina.

Estoicismo y liberalismo:

"Incluso aquellos de entre nosotros, como yo mismo, que no estamos preparados para aceptar la concepción antropomórfica de una divinidad personal, deberíamos admitir que la pérdida prematura de lo que hemos conservado como creencias hubiera privado al género humano de un poderoso soporte en el largo desarrollo del orden extenso de que ahora disfrutamos y que incluso ahora, la pérdida de esas creencias, sean verdaderas o falsas, crea grandes dificultades" (F. A. Hayek, The Fatal Conceit, 137)

Dr. Armando Oreadi, Dds., Prof., Dott.

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